Cheesecake sin horno ni gelatina, usando frío para firmeza, con cobertura de maracuyá espesada con maicena
Triturar galletas y mezclar con mantequilla derretida, presionar en molde desmontable y refrigerar
Batir queso crema hasta suavizar, agregar leche condensada y batir hasta integrar
Batir crema fría hasta picos suaves y mezclar con el queso con movimientos envolventes
Verter sobre la base y llevar a congelador 3-4 horas o refrigerador 8 horas
Calentar pulpa de maracuyá con azúcar, agregar maicena disuelta en agua fría y cocinar hasta espesar
Dejar enfriar la cobertura y verterla sobre el cheesecake firme
Refrigerar 1 hora más y servir